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Síntomas de sonambulismo en niños

En el sonambulismo se producen movimientos físicos o conductas no deseables o molestas, que pasan sobre todo o sólo durante el sueño. El niño se levanta de la cama y camina sin ser completamente consciente de lo que le rodea. Lo que los niños pueden llegar a hacer varía desde sentarse dormido en la cama, hasta caminar y correr muy agitado. El niño sonámbulo también puede hacer tareas complejas como abrir puertas cerradas con llave, sacar alimentos del frigorífico, comer, lavarse, bajar las escaleras, e incluso salir de casa o al balcón o tejado. Suele mantener los ojos abiertos y puede murmurar o dar respuestas ininteligibles o sin significado

¿Qué es el sonambulismo?

El sonambulismo incluye acciones indeseables como caminar, que ocurren durante despertares abruptos pero limitados del sueño de ondas lentas con movimientos oculares no rápidos (NREM). El sonambulismo se ha asociado con varios otros trastornos del sueño. El sonambulismo es un tipo de parasomnias, donde el paciente realiza tareas inconscientes estando dormido, es difícil despertar y cuando cesa el episodio se vuelve a dormir plácidamente. Es raro que la persona sonámbula recuerde lo que pasó al día siguiente. 

¿Por qué se produce el sonambulismo?

El sonambulismo se da en la primera mitad de la noche. Pasa cuando se produce un despertar parcial. Es como si estuviera despierto sin estar consciente del todo. Se da en un 15% de los niños entre los 3 y 15 años. Aunque es más frecuente entre los 8 y los 12 años de edad. 

En algunos pacientes se ha observado evidencia de una predisposición genética al sonambulismo. Los gemelos monocigóticos tienen mayor probabilidad de sufrir sonambulismo que los gemelos dicigóticos. Se encontró que más blancos con sonambulismo son positivos para el gen DQB1 en comparación con blancos sin sonambulismo, lo que sugiere que los genes DQB1 están involucrados en trastornos motores durante el sueño. Algunos estudios también han indicado que el sonambulismo puede tener un modo de herencia autosómico dominante, exhibiendo una penetrancia reducida. 

Los estudios indican una disminución del flujo sanguíneo cerebral localizado en las áreas frontal y parietal de pacientes sonámbulos en comparación con los controles. Además, la perfusión restringida en la corteza prefrontal dorsolateral y la ínsula es congruente con los signos clínicos de los episodios sonámbulos. Los cambios en los patrones regionales del flujo sanguíneo cerebral que ocurren durante el estado de vigilia de reposo de los pacientes que sonámbulos pueden estar relacionados con problemas funcionales observados en estos pacientes durante el día.

¿Existen algunos factores de riesgo que provocan su aparición? 

La respuesta es sí, se sabe que son más frecuentes en algunas familias. En algunos casos como falta de sueño, infecciones, fiebre, estados de ansiedad o toma de medicación como hipnóticos o psicofármacos se dan más episodios. En enfermedades como las migrañas, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y algunas alteraciones del sueño (como el Síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAOS), la enuresis nocturna o el bruxismo) el sonambulismo es más frecuente. 

¿Cómo se diagnostica el sonambulismo?

La mayor parte de los casos se diagnostican mediante la clínica. No suelen necesitar más pruebas. El Neuropediatra solicitará una descripción detallada del episodio. Será importante la edad de inicio, hora en la que se produce, frecuencia, regularidad y duración de los episodios, antecedentes familiares de trastornos del sueño y factores que favorecen los episodios. Así como el impacto que pudiera causar en la vida familiar, social y escolar del paciente. Sólo en los pocos casos que no sean típicos (por comenzar a edades muy tempranas o muy tardías, o ser muy frecuentes) y/o altere mucho la vida del niño se remitirá a una Unidad de Sueño donde se realizará una polisomnografía.

¿Es grave o peligroso padecer de sonambulismo?

Los episodios suelen ser benignos. Habitualmente desaparecen con el tiempo. 

¿Qué hacer ante un evento de sonambulismo?

Se deben tomar medidas para disminuir la posibilidad de lesiones y llevar al niño de vuelta a la cama. Es mejor no despertarle y que siga su sueño, ya que aumentaría su agitación y la duración del episodio. Los cuidadores deben estar a su lado en silencio para asegurar su seguridad, pero sin interactuar con él. Hay que tomar una serie de medidas para que el niño no se haga daño a él mismo o a los demás:

 ● Cerrar con llave las puertas y con seguros las ventanas.

 ● Eliminar muebles u objetos peligrosos de la habitación. Evitar que duerma en literas o camas altas. 

● Utilizar en las ventanas cristales que no se rompan.

● Usar alarmas para avisar cuando el niño salga de su habitación. No se debe discutir sobre el episodio al día siguiente.

Con ello se puede preocupar al niño, hacer que se resista a acostarse o desencadenar más episodios de ansiedad. Se debe intentar una buena higiene del sueño. Es importante que duerma las horas suficientes, que no se quiten las siestas si las hace habitualmente, que mantenga un horario regular de sueño y que evite los desencadenantes que se hayan identificado.

¿Existe algún tratamiento para el sonambulismo? 

Se pueden llevar a cabo intervenciones psicológicas: despertares programados, técnicas de autocontrol, terapia conductual, hipnosis. Se usa en casos graves, frecuentes o que provoquen una seria alteración de la familia. Siempre que no se consiga resolver mediante la higiene del sueño adecuada. En los casos más graves se recurrirá incluso a algún medicamento que será pautado por un experto del sueño infantil.

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