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 Importancia del reflejo de succión

Autor: Giovana Femat Roldán

El reflejo de succión es un reflejo innato de los recién nacidos que les permite asegurar su nutrición, además también puede ayudar a los cuidadores a identificar el mejor momento para alimentar a su bebé y a reconocer probables problemas en su desarrollo.

¿Qué es el reflejo de succión y cuándo aparece?

El reflejo de succión es un movimiento automático que realizan los bebés con los labios cuando sienten un objeto en la boca, se considera que es la primera actividad muscular coordinada que realizan los bebés e inician a las 28 semanas de vida dentro del útero y desaparece alrededor de los 24 meses de edad. Este reflejo causa que el bebé succione todo lo que toque el techo de su boca y permite que pueda alimentarse de manera apropiada en sus primeras etapas de la vida

El reflejo consta de dos etapas de acción: La primera ocurre cuando el pezón de la madre se coloca en la boca del bebé, éste iniciará a presionarlo con su lengua contra el paladar para extraer la leche, y la segunda ocurre cuando extrae la leche por medio de los movimientos de la lengua para deglutir. 

¿Qué funciones tiene el reflejo de succión?

En las últimas décadas se ha encontrado que el reflejo de succión no sólo se encarga de succionar sino de la coordinación succión-deglución-respiración y de controlar los movimientos del esofágo que permiten que el alimento pase de forma segura de la boca hacia el estómago. Este reflejo innato permite que el bebé al saciar su hambre encuentre calma y consuelo, fortalezca los músculos orales y tenga un crecimiento saludable. 

¿Cómo ayudan los reflejos primitivos en el proceso de lactancia?

Cuando un bebé nace es incapaz de entender lo que pasa a su alrededor o de coordinar movimientos por sí sólo, es por esto que todos los bebés nacen con reflejos primitivos que son respuestas automáticas e involuntarias ante estímulos que les permite protegerse de potenciales daños y alimentarse durante la primera etapa de su vida que es donde son más vulnerables.

Justo después del nacimiento se recomienda dejar al bebé sobre la madre ya que cuentan con un reflejo de búsqueda que permite que instintivamente busquen el seno de su madre para alimentarse. Este proceso es además fundamental en el proceso de la vinculación madre-hijo, ya que la lactancia va más allá que solo la alimentación, se trata de un proceso de conexión entre el bebé y sus padres

De igual forma conocer estos reflejos primitivos permite que los padres identifiquen cuando el bebé tiene hambre, ya que los bebés hambrientos tienden a llevarse el dedo a la boca y succionar. Por lo tanto, alimentar al bebé cuando se identifican estos reflejos hace más probable que se alimente de forma provechosa. 

De forma interesante, el proceso de succión también es la señal hacia el cuerpo de la madre que permite la producción de leche materna, ya que la leche materna que se produce va de acuerdo al comportamiento de alimentación del bebé. 

Trastornos del reflejo de succión 

Algunos bebés pueden presentar problemas para realizar la succión, sobre todo aquellos que son prematuros, los que han estado hospitalizados sin estimulación del reflejo de succión por tiempos prolongados en terapia intensiva, los que nacen con malformaciones de labios o paladar o aquellos que padecen algún trastorno muscular que les impide realizar los movimientos. 

En estos casos los bebés presentan un riesgo de desnutrición importante puesto que no pueden alimentarse de forma segura, además de que suelen presentar más comúnmente problemas de reflujo gastroesofágico. Para prevenir la desnutrición en estos bebés se recomienda asesoría de médicos expertos en el área y evaluar cada caso en particular. 

Los bebés que han sido restringidos de succionar (independientemente de la causa) tienden a volverse inquietos e irritables e incluso puede ser un motivo por el cual los niños optan por chuparse el dedo para obtener sensación de gratificación. 

Conclusión 

Dentro de los reflejos primitivos se encuentra el reflejo de succión que permite que el bebé realice de forma coordinada movimientos para alimentarse. Para que el reflejo esté presente se requiere de un adecuado desarrollo neurológico, fuerza muscular e integridad de las estructuras de la cavidad oral. Cuando existe una falla del reflejo de succión se corre el riesgo de desnutrición por lo que la valoración médica debe realizarse de forma inmediata. Este reflejo no sólo asegura la alimentación del bebé, sino que también es una forma de comunicar a sus padres cuando tiene hambre y permite una conexión especial.