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¿Qué puede causar convulsiones en niños?

Las crisis convulsivas son descargas eléctricas anormales que tienen manifestaciones clínicas variadas, de origen multifactorial, y que se asocian a trastornos clínicos.

Una convulsión es una contracción involuntaria de la musculatura, una alteración paroxística de la actividad motora y/o de la conducta limitada en el tiempo tras una actividad eléctrica anormal en el cerebro que puede deberse a mecanismos diferentes como, por ejemplo:

  • Anóxico
  • Metabólico
  • Epiléptico
  • Febril.

La mayor parte de las crisis en los niños se deben a trastornos somáticos que se originan fuera del cerebro, tales como:

  • Fiebre elevada
  • Infección
  • Síncope
  • Traumatismo craneal
  • Hipoxia
  • Toxinas
  • Arritmias cardíacas.

Prevalencia de las convulsiones pediátricas

El síndrome convulsivo es una de las consultas neurológicas más frecuentes en la edad pediátrica. Aproximadamente 120 mil niños tienen su primera crisis convulsiva en los Estados Unidos cada año; además, cerca del 10% de la población tendrá un episodio convulsivo en algún momento de su vida y del 2 al 4% tendrá recurrencia o presentará epilepsia.

El primer paso en la valoración y manejo de una crisis convulsiva es determinar la causa, que hasta el 30% son provocadas, es decir, que son consecuencia de desencadenantes extra cerebrales, como hipertermia, hipoglucemia u otras alteraciones esporádicas y transitorias.

¿Cómo definimos una convulsión?

Se definen como una descarga neuronal paroxística anormal manifestada clínicamente por trastornos motores, sensoriales, autonómicos y de comportamiento. Las crisis convulsivas son uno de los trastornos neurológicos más comunes en la infancia.

Uno por ciento de los niños tendrá una convulsión febril hasta los 14 años, y más del 50% de las personas epilépticas tienen la primera crisis convulsiva durante la infancia o en la adolescencia.

¿Qué es la epilepsia?

Se puede definir como una alteración del cerebro caracterizada por la predisposición mantenida a generar crisis epilépticas (CE) y por las consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales de esta alteración, y refiriéndose al menos la existencia de una crisis epiléptica. Es una de las enfermedades que más afectan a la calidad de vida del paciente.

Es el trastorno neurológico de ocurrencia más común a nivel mundial. Las crisis epilépticas se definen como propagación anormal y descontrolada de actividad eléctrica en el cerebro, la cual puede tener uno o varios focos de origen.

Síndrome epiléptico

Se llama síndrome epiléptico al conjunto de signos y síntomas que define una condición epiléptica única y el cual debe incluir más de un tipo de crisis. En todas sus manifestaciones clínicas, ocupa un lugar preponderante dentro de las enfermedades de interés en salud pública, por su frecuencia, morbilidad e importancia clínica.

En la actualidad:

  • Entre el 70% y el 80% deberían aspirar a una vida sana, gratificante, libre de crisis, llegando a ser útiles a sí mismos, y a sus conciudadanos.
  • Un 10% adicional probablemente no consiga control total pero sí una reducción significativa de sus crisis.
  • Entre el 5-10% de la población siguen padeciendo formas refractarias de muy difícil control, aunque también para ellos se trabaja en nuevas alternativas terapéuticas que en no pocas ocasiones han logrado mejorar su pronóstico.

Estatus epiléptico

Se define como la persistencia de actividad epiléptica o la recurrencia de la misma sin recuperación de la situación basal durante más de 30 minutos.

La causa más frecuente de esta patología son las crisis febriles. Hasta en el 12% de los pacientes es la forma de presentación de la primera crisis. La mortalidad en niños se estima en el 2-5%, mucho menor que en adultos, dependiendo sobre todo de la causa del estatus y en menor medida de la duración de este.

¿Cómo se pueden clasificar las crisis epilépticas?

La Clasificación Internacional de las Crisis Epilépticas (Comisión para la Clasificación y Terminología de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE-1981) divide las manifestaciones clínicas en:

  • Crisis parciales (comienzan en un área hemisférica específica)
  • Crisis generalizadas (comienzan en los dos hemisferios simultáneamente).

Crisis generalizadas

En las crisis generalizadas hay una descarga simultánea, masiva, bilateral de actividad paroxística. Las formas más conocidas son:

  • La ausencia (ruptura fugaz de contacto y detención de la actividad sin otros componentes o caída)
  • Crisis tónica (inconsciencia asociada a hipertonía generalizada como opistótonus),
  • Tónico-clónica
  • Crisis atónica (pérdida súbita y masiva del tono muscular con la consecuente caída, sin compromiso de conciencia y rápida recuperación)
  • Crisis mioclónica (contractura brusca, aislada y fugaz de algún segmento o grupo de segmentos. 

Las crisis generalizadas pueden ser convulsivas y no convulsivas. Las convulsivas incluyen las tónicas, clónicas y tónico-clónicas.

Las no convulsivas incluyen:

  • Las crisis de ausencia

Consisten en lapsos de conciencia de segundos de duración (menos de 10 segundos), se pueden observar movimientos simples como parpadeo o muecas faciales.

  • Las crisis mioclónicas

Son sacudidas musculares bilaterales y simétricas, súbitas y breves, sin alteración de la conciencia.

  • Las crisis tónicas

Son breves contracciones musculares más prolongadas, simétricas y bilaterales, con o sin empeoramiento de la conciencia y que con frecuencia causan la caída del paciente al suelo.

  • Las crisis atónicas (astáticas)

Consisten en una pérdida de tono bilateral y súbito, con o sin empeoramiento del nivel de conciencia y que frecuentemente causan caídas.  

Crisis parciales

Cuando una crisis parcial no produce alteración de la conciencia se denomina crisis parcial simple. Si la conciencia está alterada se van a llamar crisis parciales complejas. Los síntomas o signos de las crisis parciales simples dependen del área cortical involucrada en el foco epiléptico y se dividen en:

  • Motoras
  • Sensitivas
  • Autonómicas
  • Psíquicas. 

Las crisis parciales simples sin síntomas motores son denominadas auras. Las descargas neuronales anormales focales pueden propagarse después de un tiempo desde su inicio y dar lugar a que la crisis parcial evolucione a una crisis parcial compleja o a una crisis generalizada, pasándose a llamar crisis parcial secundariamente generalizada.

Podemos diferenciar las crisis parciales que se dividen en dos grupos: parciales simples, en las que no hay compromiso de conciencia, y parciales complejas en las que sí hay compromiso (variable) de la conciencia.

Las parciales simples pueden ser:

  • Motoras
  • Sensoriales (auditivas, visuales…)
  • Autonómicas
  • Psíquicas.

Las parciales complejas pueden tener tan solo compromiso de la conciencia (ruptura de contacto únicamente) o también acompañarse de movimientos automáticos (chupeteo, frotarse las manos, caminar).                               

Terapéutica en las crisis pediátricas

Objetivos de tratamiento:

  • Rápida estabilización de funciones vitales: Asegurar función cardiorrespiratoria.
  • Controlar las convulsiones con tratamiento convulsivo
  • Identificar y tratar la causa del estatus.
  • Prevenir la recidiva: Identificación y tratamiento de factores desencadenantes 
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