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Enfermedades neurológicas en el aprendizaje y escuela

Autor: Giovana Femat Roldán

Las enfermedades neurológicas en la infancia pueden tener un impacto significativo en el proceso de aprendizaje ya que puede verse afectadas las capacidades de desarrollo y funcionamiento del cerebro. Estas alteraciones podrían manifestarse a través de diversos déficits cognitivos, problemas de comportamiento y dificultades en el procesamiento de información. En este contexto, la identificación temprana y las intervenciones adecuadas son clave para facilitar el aprendizaje y la inclusión de los niños. 

  • TDAH:

Los déficits cognitivos son una manifestación común en diversas enfermedades neurológicas. Pueden alterarse las áreas de memoria, atención, pensamiento y razonamiento. Las dificultades de atención, como se observa en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), interfieren directamente en la capacidad para la concentración y seguimiento de instrucciones.

Los niños con este trastorno suelen tener problemas para mantener la concentración lo que afecta la adquisición de conocimientos. Este trastorno también afecta las relaciones interpersonales, debido al comportamiento impulsivo. 

  • Trastorno del espectro autista:

Otra condición muy conocida es el trastorno del espectro autista (TEA), que es un grupo de trastornos del desarrollo que afectan la comunicación, la interacción social y la conducta. Los niños con TEA exhiben una amplia gama de síntomas, desde dificultades para interpretar señales sociales hasta comportamientos estereotipados. Todo ello complica la integración en el entorno escolar debido a problemas de socialización.

  • Trastornos del lenguaje:

Los trastornos del lenguaje, como la dislexia, también afectan el aprendizaje ya que impide que los niños comprendan y utilicen el lenguaje de manera efectiva. La dislexia se caracteriza por dificultades para leer y escribir, en ocasiones puede provocar retrasos en el desarrollo académico y adquisición de habilidades básicas de lectoescritura. Aunque su inteligencia no es afectada, los niños con dislexia tienen limitaciones para decodificar palabras y comprender textos, lo que genera frustración y ansiedad escolar. 

  • Epilepsia:

La epilepsia es otra enfermedad neurológica que puede influir significativamente en el aprendizaje. Las crisis epilépticas, especialmente si son severas o frecuentes, pueden provocar daño cerebral que afecta las funciones cognitivas como la memoria. Los problemas de memoria complican el progreso académico debido a la dificultad para retener y recordar información. Además, se suma el estigma de la enfermedad y la necesidad de ausentarse a la escuela para atender esta enfermedad dificultando la socialización. Por otro lado, la fatiga crónica por las crisis y medicamentos también reducen la capacidad del niño para participar activamente en el aula.

Las enfermedades neurológicas que causan trastornos del procesamiento auditivo pueden afectar la capacidad para interpretar y procesar esta clase de información, aún y cuando la audición esté preservada. Es decir, los niños pueden tener dificultades para seguir instrucciones o comprender lo que dicen los maestros, especialmente en entornos ruidosos, como un aula. 

Así también, las dificultades motoras que ocasiona una enfermedad neurológica puede impactar la capacidad para actividades académicas que requieren destrezas motoras finas o gruesas. Dicho de otro modo, puede influenciar su capacidad para escribir o la coordinación motora en general. 

Aspectos emocionales

Desde un enfoque diferente, muchos niños con enfermedades neurológicas experimentan problemas de conducta y ansiedad escolar, derivada de la sensación de no poder cumplir con las expectativas académicas o sociales.

La ansiedad se puede expresar en forma de evitación escolar, ataques de pánico o malestar físico. Los niños con enfermedades neurológicas también pueden sentirse aislados de sus compañeros por sus diferencias cognitivas o conductuales. 

En el entorno escolar, las adaptaciones curriculares permiten ajustar el contenido y metodologías de enseñanza para fomentar el aprendizaje de todos los estudiantes. El apoyo psicopedagógico, por su parte, implica la intervención sobre los problemas que pueden surgir durante el aprendizaje, ya sean de origen cognitivo, emocional, social o del comportamiento. Su intervención permite desarrollar planes educativos individualizados que respondan a las necesidades específicas de cada niño.

Estrategias de neurorehabilitación

Para lograr superar estos desafíos, es necesario implementar estrategias que ayuden a recuperar y optimizar las capacidades cognitivas y motoras del niño. La terapia ocupacional y la fisioterapia ayudan a mejorar las habilidades motoras y la coordinación, mientras que la logopedia es fundamental si existen trastornos del lenguaje. En esa misma línea, la intervención psicológica puede ser efectiva para la ansiedad escolar y problemas de conducta. 

Los trastornos del desarrollo neurológico de un niño requieren una atención especial. Las estrategias de intervención educativa incluyen técnicas como el aprendizaje basado en juego, facilitar el uso de la tecnología y la enseñanza multisensorial. Un enfoque multidisciplinario que integre a los profesionales de la salud, los educadores y la familia es esencial para garantizar el éxito académico y social. El objetivo es permitir que los niños con trastornos neurológicos puedan participar activamente en su entorno académico y tengan una vida plena.