Padecimientos
El autismo, también conocido como trastorno del espectro autista (TEA), es una condición de desarrollo que afecta la comunicación y el comportamiento. Se considera una «discapacidad» en el sentido de que puede dificultar significativamente el funcionamiento diario normal.
Las personas con autismo pueden tener dificultades con la interacción y comunicación social, comportamientos repetitivos y limitados, así como intereses y actividades específicas y únicas. Estos síntomas pueden ser leves o severos y pueden causar desafíos significativos en la vida diaria.
Es importante mencionar que aunque el autismo se considera una discapacidad, no reduce el valor ni el potencial de una persona. Muchas personas con autismo tienen habilidades y talentos excepcionales y pueden llevar vidas satisfactorias y exitosas con el apoyo adecuado.
Además, es importante tener en cuenta que el autismo es un espectro, lo que significa que cada persona con autismo tiene una combinación única de fortalezas y desafíos. Algunos individuos con autismo pueden necesitar mucha ayuda en su vida diaria, mientras que otros pueden necesitar menos.
La comprensión y aceptación de las personas con autismo y otras discapacidades es esencial para una sociedad inclusiva. Cada individuo merece ser tratado con dignidad y respeto, independientemente de sus habilidades o discapacidades.
El trastorno del espectro autista es una discapacidad del desarrollo que afecta la forma en que una persona interactúa con el mundo. Puede causar dificultades con la socialización, la comunicación y el comportamiento. El término «espectro» se refiere a la amplia gama de síntomas y comportamientos que una persona puede tener.
El síndrome de Asperger (a veces llamado autismo de alto funcionamiento) es parte de un amplio diagnóstico llamado trastorno del espectro autista. Condiciona dificultad para socializar y desarrollar habilidades sociales. Se tienden a tener una gama limitada de intereses, rutinas rígidas y, a menudo, muestran un comportamiento repetitivo (como agitar las manos).
Es un trastorno del neurodesarrollo que afecta el desarrollo del cerebro y perjudica el desarrollo de las habilidades sociales y de comunicación.
En la mayoría de los niños, se desconoce la causa. Los factores ambientales, como las exposiciones tóxicas antes o después del nacimiento, las complicaciones durante el parto y las infecciones maternas durante el embarazo pueden ser responsables de un pequeño porcentaje de casos. En niños con una predisposición genética, los factores ambientales pueden aumentar aún más el riesgo del niño de desarrollar trastorno del espectro autista.
Algunas personas creen, incorrectamente, que es causado por la exposición a ciertas vacunas o componentes de vacunas (particularmente las vacunas contra el sarampión y el timerosal, un conservante de mercurio que se usa en las vacunas). Sin embargo, se descubrió que el estudio principal que afirmaba encontrar un vínculo entre las vacunas y el trastorno del espectro autista era falso y se retractó. No hay evidencia de que alguna vacuna cause esta condición.
Entre 2-25 de cada 1000 niños tienen esta patología y se ha visto que afecta a más hombres que mujeres (aproximadamente cuatro hombres por cada mujer).
Aproximadamente el 33% de los niños tienen una discapacidad intelectual, como retraso en el lenguaje o dificultades de aprendizaje. Ademá, un 30% de los niños con este trastorno tienen convulsiones. El riesgo de convulsiones es mayor en personas con discapacidad intelectual más grave.
Se ha correlacionado que el 25% de los casos del trastorno del espectro autista están asociados con una condición médica o síndrome específico. Por ejemplo: Esclerosis tuberosa, Síndrome de X frágil, Síndrome de Rett, Fenilcetonuria, Síndrome de alcoholismo fetal, Síndrome de Angelman.
Los síntomas del trastorno del espectro autista generalmente se reconocen entre los dos y tres años de edad, aunque pueden estar presentes desde antes. Por definición, los síntomas deben estar presentes en el desarrollo temprano, pero a veces los síntomas no son aparentes hasta que el niño es mayor.
Los síntomas se agrupan en dos áreas amplias:
1) Comunicación social
2) Comportamiento, actividades e intereses restringidos y repetitivos
No existe, hasta la fecha, ninguna prueba de laboratorio para el trastorno del espectro autista. Las evaluaciones de autismo incluyen cuestionarios y observaciones para evaluar qué síntomas están presentes y su gravedad. Después de una evaluación inicial, es probable que el neurólogo remita a un equipo de especialistas para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Se manifiesta desde la infancia, ya que es una afección del neurodesarrollo. Sin embargo, puede pasar desapercibida hasta la edad adulta.
© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados.