Cuando preocuparse por los tics en niños
Autor: Giovana Femat Roldán
Los tics en la infancia son un motivo de consulta frecuente en Pediatría y en ocasiones generan preocupación, no solo por la posibilidad de un trastorno neurológico subyacente, sino por la posible disfunción física o social que pueden conllevar.
Características clínicas
Los tics son movimientos o sonidos abruptos, breves, repetitivos, estereotipados, no rítmicos. Tienen un carácter semivoluntario, pues muchos pacientes pueden suprimir los tics voluntariamente, aunque en ocasiones, especialmente en situaciones emocionales intensas, puede producirse un rebote marcado de los tics tras dicha supresión voluntaria.
Los tics suelen comenzar entre los 5 y los 7 años, aunque en ocasiones pueden presentarse a edades más precoces, y son más frecuentes en el sexo masculino. Es habitual que comiencen en:
- Ojos
- Cara o cuello
- Pueden progresar de manera rostrocaudal a otras partes del cuerpo, como el tronco y los miembros.
Es frecuente que los niños comienzan con un tic (casi siempre se inician con tics motores), que lo mantengan días o semanas y que cambien a otro tic diferente, presentando fluctuaciones en frecuencia e intensidad a lo largo del día y en diferentes días y semanas.
Los niños controlan mejor los tics en el colegio y presentan más tics al llegar a casa, en la cena o viendo la televisión al final del día. Por otro lado, actividades creativas producen mejoría de los tics como:
- Bailar
- Tocar instrumentos
- Leer
- Pintar
- En general, las que requieren concentración especial,
Una característica importante de los tics es la presencia de una sensación premonitoria justo antes de estos, aunque es raro que sea referida o identificada por los niños antes de los 8-10 años, y esta identificación es fundamental para el éxito de la terapia cognitiva que se puede realizar en formas crónicas e intensas de los tics. Dicha sensación premonitoria consiste en sensación interna (tensión, picor, hormigueo, cosquilleo) que lleva a la necesidad imperiosa de realizar el movimiento o sonido concreto.

¿Cuáles son los tipos de Tics que se pueden peresentar en la infancia?
Los tics son movimientos o sonidos involuntarios, rápidos, recurrentes y sin propósito, que pueden presentarse con mayor frecuencia en la infancia. Suelen ser transitorios, aunque en algunos casos pueden persistir o evolucionar hacia trastornos más complejos. Los tics se clasifican según su naturaleza (motores o vocales) y duración (transitorios o crónicos). A continuación, se describen los principales tipos de tics que pueden presentarse en la infancia:
1. Tics Motores:
Se refieren a movimientos involuntarios de una o más partes del cuerpo.
a) Simples:
Son movimientos breves y limitados a un grupo muscular específico.
- Ejemplos: parpadeo, encogimiento de hombros, muecas faciales, movimientos del cuello o de las manos.
b) Complejos:
Incluyen movimientos más coordinados e implican varias partes del cuerpo.
- Ejemplos: tocar objetos, saltar, girar, o movimientos que simulan un propósito como arreglarse el cabello o ajustarse la ropa.
2. Tics Vocales:
Consisten en sonidos o palabras emitidos involuntariamente.
a) Simples:
Son sonidos breves y sin significado.
- Ejemplos: carraspeo, gruñidos, silbidos, resoplidos o chasquidos.
b) Complejos:
Involucran palabras o frases completas.
- Ejemplos: repetir palabras propias o ajenas (ecolalia), emitir frases inapropiadas (coprolalia, aunque es rara en la infancia).
3. Según su Duración:
a) Tics Transitorios:
- Duran menos de un año y suelen aparecer entre los 3 y los 10 años.
- Son comunes en la infancia y generalmente no requieren tratamiento.
b) Tics Crónicos:
- Persisten por más de un año.
- Pueden ser exclusivamente motores o vocales, pero no ambos a la vez.
c) Trastorno de Tourette:
- Se diagnostica cuando hay una combinación de tics motores y vocales que persisten por más de un año.
- Este trastorno suele manifestarse antes de los 18 años y puede asociarse con otras condiciones como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
4. Factores Desencadenantes y Agravantes:
- Estrés o ansiedad:
Los tics suelen intensificarse en situaciones de estrés.
- Cansancio:
La fatiga también puede empeorar su frecuencia.
- Estímulos externos:
La concentración en actividades o la exposición a ciertos ambientes pueden influir en la manifestación de los tics.
Cuándo Consultar a un Especialista
- Si los tics persisten por más de un año.
- Si interfieren con la vida diaria del niño.
- Si el niño experimenta malestar emocional o social debido a los tics.
- Si se asocian con otros síntomas neurológicos o conductuales, como falta de atención, hiperactividad o conductas obsesivas.
Los tics en la infancia, en la mayoría de los casos, son benignos y temporales. Sin embargo, un diagnóstico adecuado es clave para descartar condiciones subyacentes y ofrecer apoyo, tanto al niño como a su familia.
Diagnóstico de los tics en infancia
La anamnesis y la exploración física son claves para el diagnóstico. Es por ello que en raras ocasiones será necesario realizar pruebas complementarias como:
- Electroencefalograma
- Neuroimagen
- Estudios de laboratorio para el diagnóstico diferencial con los trastornos previamente mencionados.
En aquellos pacientes en los que sospechamos comorbilidad con el trastorno obsesivo compulsivo o el trastorno de déficit de atención o hiperactividad, deberemos disponer de una evaluación psiquiátrica o cognitiva.
¿Cómo lo tratamos?
El trastorno por tics transitorio va a desaparecer antes del primer año desde que se inician los tics y, por norma general, no va a requerir más intervención que la explicación de la naturaleza de los tics y algunas pautas generales por parte del profesional sanitario.
En las formas crónicas de los tics, en especial en el ST, una vez diagnosticado al paciente, el tratamiento debe iniciarse proporcionando a la familia información detallada sobre el trastorno:
- En qué consiste
- Cuál es su evolución (carácter fluctuante de los tics, reconocimiento de situaciones que pueden predisponer o empeorar la sintomatología)
- Pronóstico
- Terapias disponibles
- Indicaciones de tratamiento
- Objetivos terapéuticos.
El objetivo fundamental de esta psicoeducación es resolver las dudas que pueda haber acerca de la enfermedad, disminuir los niveles de ansiedad y el sentimiento de culpa en el paciente y la familia, y como consecuencia, mejorar la calidad de vida del niño.

Tratamiento cognitivo-conductual
El entrenamiento en reversión de hábitos (HRT) y la intervención global de comportamiento para tics (CBIT) son tan efectivos como los tratamientos farmacológicos, pero con menos efectos secundarios, por lo que deben ser empleados de primera línea.
Estos tratamientos no influyen sobre los problemas comórbidos, y de 5 a 10 sesiones pueden ser efectivos, sean online o presenciales, si bien puede ser complicado encontrar psicólogos entrenados y especializados en su aplicación.
Tratamiento farmacológico
El tratamiento farmacológico se debe considerar para aquellos pacientes con afectación moderada a grave cuyos tics repercuten socialmente, trastornan la calidad de vida, interfieren funcionalmente o generan dolor u otros problemas relevantes, en los que o bien no se puedan aplicar terapias cognitivas con demostrada eficacia (HRT/CBIT) o estas no hayan resultado eficaces.
Al elegir el fármaco hay que tener en cuenta los efectos secundarios: los antipsicóticos producen ganancia de peso, somnolencia, alteraciones metabólicas y de la conducción cardiaca, además de efectos extrapiramidales; los agonistas alfa-2 adrenérgicos (clonidina y guanfacina) tienen un perfil similar de efectos adversos, que incluyen sedación dosodependiente, alteraciones del sueño, bradicardia e hipotensión arterial.